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El virus de Mongolia

Un turista argentino se va de viaje a la China.

Durante su estancia, fue promiscuo sexualmente y no tomó precauciones.

Una semana después de llegar a su casa en Argentina; se levantó una mañana y descubrió que su pene estaba lleno de unas manchas verdes y moradas.

Horrorizado, se va a ver al médico inmediatamente.

El doctor le ordenó unas pruebas y después le dice:
– Le tengo malas noticias. Usted está infectado por el virus de Mongolia. Es extremadamente raro y lo siento, pero no hay cura. Vamos a tener que amputarle el pene.

El hombre grita invadido por el horror:
-¡Nooooo! ¡Quiero una segunda opinión!

El doctor le dice:
-Bueno, es su decisión, pero le aseguro que la amputación es la única solución..

Al día siguiente el hombre se busca un doctor chino..
El doctor lo examina y proclama:
-¡Ohhhh!!!!!… Vilus de Mongolia. Muy lala enfelmedad.

-Sí …..Sí …. Ya eso lo sé; pero… ¿QUÉ PUEDE HACER UD??? EL DOCTOR QUIERE AMPUTARME EL PENE!!!

El doctor chino se ríe, moviendo la cabeza:
-¡ESTÚPIDO DOCTOL ALGENTINO! ¡SIEMPLE QUIELE OPELAL, PALA SACALE MÁS PLATA! ¡ESTO NO NECESITA OPELAL!

-¡Gracias a Dios!!!!!! – contesta el paciente, agradecido y feliz.

-NO SE PLEOCUPE – dice el doctor:
A VEL ….. SALTE…
SALTE…
SALTE….
SALTE….
SALTE….
SALTE……

¿VE? ….. SE CAYÓ SOLITO!!!

Un chiste chino

LOS TRES CASTIGOS CHINOS….

Un hombre llega a una posada y le pregunta al administrador si tiene un cuarto para pasar la noche.

El administrador era un anciano de 120 años de edad recién llegado de Pekín.

Este le responde que solo tiene un cuarto en el tercer piso junto al cuarto de su hija, y se lo ofrece, no sin antes advertirle que si le pasaba algo a su hija, le aplicaría los 3 castigos chinos.

El hombre le asegura que no va a pasar nada y acepta el cuarto.

A la hora de la cena, baja por la escalera una Chinita de unos 16 años de edad, muy guapa y sensual.

Durante toda la cena la Chinita no deja de mirar al hombre y este no podía dejar de pensar en lo que le había dicho el anciano.

Por la noche, la tentación fue demasiado fuerte para el hombre y este pasó mucho, pero mucho tiempo con la Chinita….

Cansado volvió a su cuarto a descansar y se durmió.

A la mañana siguiente, amaneció con una roca inmensa encima de su cuerpo con un papel que decía:

Plimel castigo chino: loca encima de cuelpo.

El hombre piensa que si eso era lo peor que podía hacer el pobre anciano, no iba a haber mayores problemas, se levanta, carga la roca y la tira por la ventana.

Al tirar la roca por la ventana ve otro papel en el marco de la ventana que decía:

Segundo castigo chino: loca amalada a huevo delecho.

El hombre al ver que la cuerda ya estaba llegando al punto en que más se estiraría, no se lo piensa 2 veces y se tira por la ventana, mejor un par de huesos rotos que un huevo menos..

Cuando va cayendo por el segundo piso, lee un gran cartel en el piso que decía:

Telcel castigo chino: huevo izquieldo amalado a pata de cama.

Me lo envió Gotomax

Los informáticos son gente rara

Para que luego digan que los informáticos no somos gente rara. Esta conversación ocurrió ayer por la tarde:

[Inicio conversación que no viene a cuento]

[Mr.L] … pues necesitaré alocar unas cuantas bocas!

[yo] … A mi también me gustaria encontrar una boca alocada!

[Silencio]

[Risas]

[Explicación]

Una boca es como llamamos a las unidades de cartucho 3590 de IBM. El lector de cartuchos para que nos entendamos.

Alocar es un barbarismo del inglés Allocate, que significa asignar o reservar para su uso.